Para Li Zhiyan, el pasado no es solo un recuerdo; es una herida abierta teñida del color morado de la destrucción. Tras sobrevivir a la devastación de su hogar cuando era una niña, ha convertido su dolor en una armadura y la soledad en su única aliada. Sin embargo, cuando una batalla despierta los fantasmas de su infancia, se da cuenta de que la culpa de los supervivientes pesa demasiado para cargarla en solitario.